Pensión IMSS: ¿Qué ventajas tiene jubilarte a los 65 años y cómo alcanzar el 100% de tu pensión?

Esperar hasta los 65 años para jubilarse puede ser la clave para recibir el 100% de la pensión del IMSS. Cumplir con los requisitos de la Ley 73 y planificar con anticipación garantiza estabilidad y mejores beneficios en el retiro.

Pensión IMSS. Las ventajas de jubilarse a los 65 años
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Al llegar a la edad del retiro, muchas personas se enfrentan a una de las decisiones más importantes de su vida laboral: cuándo jubilarse. En el caso del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), hacerlo a los 65 años ofrece ventajas notables, especialmente para quienes cotizaron bajo la Ley 73. Este régimen permite obtener hasta el 100% de la pensión, siempre que se cumplan ciertos requisitos relacionados con la edad, las semanas cotizadas y la continuidad laboral.

La edad ideal para un retiro completo

Bajo la Ley 73 del IMSS, jubilarse a los 65 años significa acceder al máximo porcentaje de pensión posible. A esa edad, el trabajador puede alcanzar el 100% del beneficio, mientras que quienes se retiran antes reciben menos. A los 60 años, por ejemplo, el pago suele representar entre el 75 y el 80% del total, incrementando cinco puntos por cada año adicional trabajado hasta llegar al 100% a los 65.

La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro establece que el monto de la pensión se calcula con base en el salario promedio de los últimos cinco años y las semanas cotizadas. Por eso, mantener una vida laboral activa y con sueldos estables es esencial para garantizar una pensión sólida y sin recortes.

Pensión. Fuente: Canva

Cómo alcanzar el 100% de tu pensión IMSS

Para lograr el máximo beneficio, el primer requisito es haber cotizado al menos 500 semanas, es decir, unos diez años de trabajo formal. Sin embargo, quienes acumulan más de 1,000 semanas pueden ver un aumento considerable en el monto final de su pensión, pues cada año adicional cotizado mejora la tasa de reemplazo.

También es importante conservar la vigencia de derechos, lo que implica no haber dejado de trabajar por un periodo prolongado. El IMSS considera que si una persona interrumpe su actividad laboral por más del 25% del tiempo total cotizado, puede perder el derecho a una pensión y recibir una “negativa de pensión”, en cuyo caso se le entregan los fondos acumulados en su Afore, pero sin una pensión mensual garantizada.

Planificación y elección del régimen adecuado

Otro aspecto fundamental es el tipo de régimen bajo el cual se encuentra el trabajador. Quienes cotizaron antes del 1 de julio de 1997 pueden elegir entre la Ley 73 o la Ley 97, dependiendo de cuál les otorgue mejores beneficios. En la mayoría de los casos, la Ley 73 resulta más favorable, ya que considera el promedio salarial de los últimos cinco años y ofrece una mayor tasa de reemplazo.

Jubilación. Fuente: Canva

Planificar con tiempo también implica revisar los salarios con los que se cotizó. Si los últimos años laborales fueron con sueldos bajos, el promedio puede reducir el monto final. Por eso, se recomienda, en la medida de lo posible, cotizar con un salario más alto en los últimos años antes del retiro para elevar el promedio y mejorar la pensión.

Jubilarse bien es una decisión informada

Al final, jubilarse a los 65 años bajo la Ley 73 del IMSS no solo garantiza una pensión más alta, sino también mayor tranquilidad económica. La clave está en anticiparse, mantener la continuidad laboral y cotizar el mayor número de semanas posibles. Cada año extra de trabajo puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida durante el retiro, convirtiendo la paciencia y la planeación en los mejores aliados para asegurar un futuro estable y sin preocupaciones.