Cada vez más padres comparten momentos de la infancia de sus hijos en redes sociales, sin considerar del todo las posibles consecuencias. Aunque para muchos se trata de una forma de guardar y difundir recuerdos entrañables, especialistas advierten que esta práctica puede tener implicaciones éticas, emocionales y de seguridad.
Conocida como sharenting, un término que combina las palabras inglesas share (compartir) y parenting (crianza), esta tendencia ha crecido tanto que fue incluida por el diccionario británico Collins en 2016.
Lo preocupante es que por primera vez, una generación está creciendo con una infancia expuesta públicamente. Y es probable que, al llegar a la adultez, muchos no estén de acuerdo con la huella digital que otros dejaron por ellos.
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¿Cómo se clasifican los padres según su forma de compartir fotos de sus hijos online?
Quienes practican el sharenting suelen clasificarse en tres grupos:
- Los orgullosos: padres que comparten cada momento y anécdota sin reservas.
- Los protectores: también orgullosos, pero más cautelosos.
- Los irritados: personas cansadas de ver constantemente contenido infantil en sus redes.
¿Es solo una cuestión de privacidad?
Más allá del debate ético, el sharenting también plantea riesgos de seguridad. La organización NSPCC advierte que cada publicación crea una huella digital que seguirá al menor en su vida adulta. Incluso si hoy los padres creen que sus hijos estarán de acuerdo, solo el 15% considera que podrían arrepentirse en el futuro. Los datos compartidos pueden parecer inocentes, pero son oro para los estafadores.
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El “costo” del sharenting: identidad y fraudes
Un informe del banco británico Barclays asegura que hacia 2030, el sharenting podría estar detrás de dos de cada tres casos de robo de identidad en menores, con pérdidas de hasta US$870 millones.
Las imágenes pueden ser utilizadas no solo para fraudes financieros, sino también para ciberacoso, suplantación de identidad o incluso pornografía infantil, alertan firmas especializadas en derecho digital como Ecix.
¿Cómo compartir fotos de tus hijos sin ponerlos en riesgo?
Expertos en ciberseguridad han emitido recomendaciones claras para los padres que comparten imágenes de sus hijos en redes sociales. Aunque el sharenting se ha normalizado como una forma de mostrar momentos familiares, no está exento de riesgos éticos y de seguridad.
Medidas básicas para proteger la identidad de los menores:
- Ajustar la privacidad de las cuentas en redes sociales, permitiendo solo el acceso a personas cercanas.
- Evitar mostrar el rostro completo de los niños, especialmente si no pueden dar su consentimiento.
- No incluir información sensible, como nombre completo, dirección, escuela o datos que puedan usarse para identificarlos.
- Desactivar la geolocalización en cada publicación, para que la ubicación del menor no quede expuesta.
Cada imagen compartida en línea deja una huella digital difícil de borrar. Por eso, especialistas en protección infantil y organizaciones como la NSPCC (Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños) recomienda reflexionar antes de subir contenido:
“Si no estás seguro de si les avergonzaría, es mejor no publicarlo”.
La privacidad digital también es parte de la crianza. Protegerla es responsabilidad de los adultos.
