No lo dijo como predicción ligera. Fue un mensaje directo, con fechas marcadas y un tono de alerta que ya empezó a circular con fuerza. Mhoni Vidente vuelve a sacudir la conversación colectiva.
El mensaje que encendió la alarma
Cuando Mhoni Vidente habla de movimientos de la Tierra, la atención se dispara. En días recientes, la astróloga lanzó una advertencia que muchos interpretaron como un llamado a estar atentos: un periodo de alta energía sísmica acompañado de fenómenos naturales intensos.
Su mensaje no solo menciona temblores, sino una cadena de eventos que, según ella, estarían conectados por cambios energéticos profundos en el planeta durante este ciclo.
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Las fechas que concentran la tensión
De acuerdo con lo que ha compartido, hay tres momentos clave que resaltan con fuerza. El primero se ubica entre el 14 y el 18 de marzo, un lapso que describe como de “movimiento y sacudida”, no solo física, sino emocional.
La segunda fecha que genera inquietud es alrededor del 27 de junio, cuando advierte sobre lluvias extremas, actividad volcánica y posibles sismos en zonas costeras. Finalmente, menciona septiembre como un mes especialmente sensible, señalando del 6 al 9 como días donde la energía de la Tierra estaría “desbordada”.
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Estas fechas, aclara, no son sentencias absolutas, sino ventanas de alta probabilidad desde su visión espiritual.
Por qué este tipo de predicciones impactan tanto
No es casualidad que mensajes así conecten con millones de personas. Venimos de años marcados por desastres naturales, alertas sísmicas y un clima cada vez más impredecible. Cuando alguien pone fechas al miedo colectivo, la atención se vuelve inmediata.
Mhoni Vidente no solo habla del evento, sino del significado: preparación, conciencia y respeto por la naturaleza. Ahí está la razón por la que su discurso se comparte, se comenta y se debate.
Lo que sí conviene tener claro
Es importante integrar la advertencia con responsabilidad. Las predicciones de Mhoni Vidente pertenecen al ámbito espiritual y esotérico; no sustituyen información científica ni alertas oficiales de Protección Civil o institutos sismológicos.
Aun así, muchas personas toman estos mensajes como recordatorios simbólicos: revisar planes de emergencia, escuchar al entorno y no dar por sentado la calma.
Entre la alerta y la reflexión colectiva
Más allá de si ocurre o no un sismo en las fechas señaladas, el mensaje deja algo claro: la sensación de vulnerabilidad sigue presente. Y en tiempos así, cualquier voz que hable de prevención, conciencia y cuidado del entorno encuentra eco.
Tal vez por eso esta predicción no genera solo miedo, sino conversación. Porque, al final, no se trata solo de lo que pueda pasar, sino de cómo estamos parados frente a la incertidumbre.
