No fue discreto ni pasó desapercibido. Un tráiler, mil roscas y una frase provocadora bastaron para encender otra vez las redes en plena temporada de Reyes.
Cada 6 de enero trae rosca, muñeco… y polémica. Este 2026, el nombre que volvió a dominar la conversación fue el de Ximena Figueroa, influencer y excandidata a diputada, conocida en redes como “la reina del Costco”. Su nueva compra masiva en Guadalajara reactivó el debate sobre acaparamiento, reventa y ética del consumo. No es la primera vez. Y justamente por eso, el ruido fue mayor.
Ximena Figueroa tráiler completo de mil roscas de Costco
El pasado 3 de enero, Ximena compartió imágenes desde una sucursal de Costco en Guadalajara. Minutos después, la escena que detonó todo: un tráiler cargado con roscas rumbo a Manzanillo. El mensaje fue directo y sin matices: “Lo volvimos a hacer… mil roscas de Reyes”.
Te podría interesar
Más tarde, una frase encendió aún más el enojo: “Me volví a acabar todas”.
Del aplauso al reclamo
Te podría interesar
Las reacciones no tardaron. Algunos celebraron su visión emprendedora y la capacidad logística detrás de la operación. Otros la acusaron de provocar desabasto y aprovecharse de una tradición profundamente familiar para obtener ganancias.
La discusión se volvió tendencia porque tocó una fibra sensible: el acceso a un producto simbólico en una fecha cargada de emoción.
¿Es negocio vender roscar de Costco?
Cada rosca tuvo un costo aproximado de 429 pesos. La inversión superó los 300 mil pesos. En Manzanillo, las piezas se revendieron entre 599 y 720 pesos, dependiendo del relleno. Las cuentas en redes no tardaron en circular: la ganancia potencial alcanzaría cifras de seis dígitos.
No es un caso aislado. En 2025, Figueroa ya había comprado entre 800 roscas y las vendió todas. Esta vez, la escala fue mayor… y también la indignación.
Mientras el nombre de Ximena dominaba titulares, otro video viral mostró a un usuario de TikTok documentando la compra masiva, con carritos llenos y un gasto superior a los 300 mil pesos. Las imágenes alimentaron una conversación más amplia sobre consumo, reventa y responsabilidad colectiva durante fechas clave.
¿Emprendimiento o abuso?
La pregunta divide opiniones. Para algunos, es oferta y demanda. Para otros, una práctica que rompe el espíritu de la celebración y deja a muchas familias sin rosca.
Lo cierto es que, año con año, la escena se repite y la discusión crece. Y mientras haya cámaras, redes y fechas simbólicas, el tema seguirá regresando como el muñeco en la rosca: inevitable.
Ximena Figueroa volvió a lograrlo. Más allá de vender roscas, volvió a dominar la conversación nacional. En Reyes, algunos reciben regalos… otros, debate viral.
