La controversia que envuelve a Rafael González, vocalista de la Banda Los Recoditos, ha tomado un rumbo drástico tras la filtración de una serie de videos que podrían cuestionar la narrativa inicial del caso. Mientras que su esposa, Fernanda Cortéz, lo acusa de violencia física y psicológica tras 12 años de relación, nuevas evidencias visuales muestran a la mujer en episodios de crisis y presunta autolesión, lo que ha dividido la opinión pública.
Rafael González rompe el silencio: "Soy incapaz de hacerle daño a una mujer"
Ante la gravedad de las acusaciones, el cantante utilizó sus redes sociales para emitir un comunicado, defendiendo su integridad y asegurando que las difamaciones han afectado profundamente su vida personal y profesional.
"Estos días han sido muy difíciles al ser difamado de ser una persona violenta… Quien realmente me conoce sabe el tipo de persona que soy y que sería incapaz de hacerle daño a una mujer", expresó.
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Como consecuencia de este conflicto, el vocalista y los directivos de Los Recoditos acordaron una pausa temporal en su carrera para que pueda concentrarse en el proceso legal. La empresa reiteró su postura de cero tolerancia ante la violencia, pero decidió mantener la prudencia mientras se esclarecen los hechos.
La denuncia de Fernanda Cortéz: "Tengo mucho miedo"
Por su parte, Cortéz ha sostenido que su relación con el músico siempre fue tóxica y marcada por el abuso de alcohol y las infidelidades por parte de él. En declaraciones recientes, manifestó sentirse vulnerable ante el poder mediático y legal que respalda al cantante.
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"Nuestra relación siempre fue a base de violencia... Claramente tengo miedo porque sé que a lo mejor mi voz no va a ser contada como debe de ser... A él lo respalda la empresa" , denunció.
Los videos filtrados provocándose lesiones
La polémica dio un giro cuando diversos medios difundieron imágenes inéditas donde se observa a Fernanda en un estado de alta exaltación. En uno de los clips más sensibles, se le escucha decir frases alarmantes mientras sostiene un objeto punzocortante cerca de su pierna.
"A ching** su madre, que valga la pena encerrada…. No estoy haciendo nada malo, no me he drogad*, no he pisteado", se le oye decir mientras se perciben llantos de un menor al fondo.
Diferentes fuentes han señalado que estas imágenes deben analizarse con cautela, ya que ella ha reconocido públicamente padecer un Trastorno Límite de la Personalidad (TLP).
Con versiones diametralmente opuestas, el caso ha pasado del tribunal de las redes sociales al terreno jurídico. Mientras Rafael confía en que las autoridades aclararán la "falsedad en los hechos", su esposa busca protección ante lo que describe como un constante abuso.
