PREVENCIÓN

¿Qué puede pasar si tu teléfono celular se sobrecalienta? Conoce los riesgos y cómo evitarlo

Un teléfono sobrecalentado no solo sufre daños internos, también puede poner en riesgo la seguridad física de quien lo usa.

El sobrecalentamiento del teléfono móvil puede dañar la batería, ralentizar el sistema y generar riesgos de seguridad.
Peligro Silencioso.El sobrecalentamiento del teléfono móvil puede dañar la batería, ralentizar el sistema y generar riesgos de seguridad.Créditos: Freepik / Canva
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El sobrecalentamiento del teléfono celular es un problema más habitual de lo que muchos usuarios imaginan y puede tener consecuencias importantes si no se detecta a tiempo. 

Aunque los smartphones actuales incorporan mecanismos de protección, la exposición prolongada a altas temperaturas puede afectar el rendimiento, la seguridad y la vida útil del dispositivo. Por lo que, vigilar la temperatura del celular no es un detalle menor.

Un celular que se calienta demasiado no solo pierde rendimiento, también puede provocar fallos permanentes e incluso riesgos físicos. Fuente: Freepik.

¿Qué riesgos corre tu teléfono celular si se sobrecalienta de manera frecuente durante su uso diario?

Un dispositivo que se calienta de forma recurrente pierde eficiencia, reduce su rendimiento y puede sufrir daños permanentes. El calor excesivo afecta directamente a la batería, ralentiza el sistema operativo y puede causar apagados inesperados. 

En escenarios extremos, especialmente si la batería está dañada o el equipo permanece conectado por largos periodos, existe riesgo de quemaduras o incendios.

¿Cuáles son las señales de alerta que indican que un celular está peligrosamente sobrecalentado?

Entre los factores más comunes se encuentran las condiciones ambientales. Exponer el celular al sol, especialmente en verano o dentro de un vehículo, es una de las causas más habituales. Además, las fundas gruesas o fabricadas con materiales aislantes dificultan la disipación del calor, por lo que en días calurosos se recomienda retirarlas o usar modelos más livianos.

El uso intensivo del dispositivo también juega un papel clave. Juegos, aplicaciones de edición de video o apps mal optimizadas pueden exigir demasiado al procesador y elevar rápidamente la temperatura.

El calor excesivo en los teléfonos móviles puede convertirse en un peligro silencioso. Fuente: Freepik.

A esto se suman fallos en actualizaciones recientes, que pueden generar un consumo excesivo de recursos. Cerrar aplicaciones en segundo plano y prestar atención a comportamientos anómalos tras una actualización es fundamental.

Otra causa menos visible es el malware. El software malicioso puede forzar al procesador y a la batería a trabajar de forma constante, generando calor excesivo. Por eso, es importante descargar aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales y revisar periódicamente el consumo de recursos para detectar apps sospechosas.

La batería y los accesorios también influyen. Durante la carga es normal que el teléfono se caliente ligeramente, pero un aumento excesivo es una señal de alerta. El uso de cargadores no originales, cables en mal estado o puertos defectuosos puede dañar la batería y elevar la temperatura. Utilizar accesorios certificados y evitar mantener el celular cargado al 100% durante largos periodos ayuda a preservar su vida útil.

Por último, el uso continuo de funciones como Bluetooth, Wi-Fi y datos móviles incrementa el consumo energético y genera calor adicional. Grabar videos en alta resolución o utilizar la cámara por tiempos prolongados también eleva la temperatura, al igual que mantener el brillo de la pantalla al máximo.

¿Qué medidas preventivas se pueden tomar para evitar daños graves por el sobrecalentamiento del celular?

Para evitar estos problemas, los especialistas recomiendan no exponer el móvil al sol ni a fuentes de calor, usar fundas ligeras, cerrar aplicaciones en segundo plano y limitar el uso de apps exigentes cuando el equipo se calienta. 

También es clave instalar solo aplicaciones oficiales, mantener el sistema operativo actualizado y utilizar cargadores y cables originales o certificados.

El sobrecalentamiento del teléfono móvil puede dañar la batería, ralentizar el sistema y generar riesgos de seguridad. Fuente: Freepik.

Si el dispositivo se calienta durante la carga, lo más seguro es desconectarlo y dejar que se enfríe antes de volver a enchufarlo. Mantener la batería entre el 20% y el 80%, activar el modo ahorro de energía y desactivar funciones innecesarias cuando no se usan contribuye a una mejor gestión térmica.

El sobrecalentamiento del celular no debe subestimarse, ya que ignorar las señales y no adoptar medidas preventivas puede convertir un problema cotidiano en una situación grave, afectando tanto al dispositivo como a la seguridad del usuario.