Seguramente en casa utilizas la clásica bolsa negra para todo, pero ¿sabías que esto podría ser una mala práctica para tirar la basura? Recientemente, la Procuraduría Federal del Consumidor, a través de la Revista del Consumidor de enero 2026, hizo un llamado a la ciudadanía: no basta con separar residuos, el color de la bolsa de basura es fundamental para una gestión de desechos eficiente.
El código de colores: ¿Cuál se debe de usar?
Para facilitar el trabajo de los recolectores y asegurar que los materiales reciclables no terminen en el vertedero, la Profeco sugiere adoptar el siguiente código de colores en las bolsas de basura:
1. Bolsa verde: Residuos biodegradables
Aquí deben ir todos los desechos orgánicos, hablamos de restos de comida, cáscaras de fruta, verduras, restos de café y residuos de jardinería. Al usar el color verde, indicas que este contenido puede transformarse en composta.
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2. Bolsa gris: Inorgánicos reciclables
Este color es para los materiales que tienen una "segunda vida", incluye papel, cartón, vidrio, plástico y metales. Es vital que estos objetos estén limpios y secos, ya que la humedad o la grasa pueden arruinar todo el lote para reciclar.
3. Bolsa naranja: Inorgánicos de aprovechamiento limitado
Aquí depositaremos lo que comúnmente llamamos "basura" difícil de reciclar. Incluye colillas de cigarro, pañales, toallas sanitarias, papel higiénico usado y residuos de manejo especial o curación.
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¿Por qué evitar las bolsas negras tradicionales?
El uso indiscriminado de bolsas negras genera un problema invisible: la contaminación cruzada. Según destaca Profeco, cuando mezclamos restos de comida con cartón o plástico en una sola bolsa oscura, se reduce drásticamente la posibilidad de recuperar materiales útiles.
Esto obliga a que toneladas de desechos que podrían ser aprovechados terminen acumulándose en rellenos sanitarios, aumentando la huella ambiental.
Si quieres sumarte a esta iniciativa y cumplir con lo establecido en la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos (LGPGIR), sigue estos pasos prácticos:
- Estaciones de reciclaje: Coloca botes distintos en casa o negocio con etiquetas claras, no necesitas comprar botes caros; puedes señalizar los que ya tienes.
- Respeta los colores: Aunque parezca un detalle menor, usar bolsas verdes, grises y naranjas agiliza el proceso industrial de separación.
- Limpieza ante todo: Evita que restos de comida toquen el papel o el plástico. Un envase mal lavado puede contaminar kilos de residuos sólidos urbanos.
Al final del día, la correcta gestión de la basura es responsabilidad de todos, y cambiar el color de tu bolsa es un paso sencillo pero poderoso hacia un México más sustentable.
